El pasado miércoles 30 de septiembre, el canal Nickelodeon me invitó a asistir con mis hijos al 10º cumpleaños de Bob Esponja y, en cuanto se lo comenté unos días antes, no paraban de preguntarme cuándo iban a ir a ver a uno de sus personajes televisivos favoritos. Finalmente, me llevé a mi hijo mayor (3 años) y a dos de mis sobrinos (5 y 6 años) y la inocencia infantil de mi hijo le hacía preguntarme si tendríamos que estar nadando todo el rato (Bob Esponja vive en una piña debajo del mar...), mientras que la de mi sobrino era saber qué regalo llevarle. Finalmente le convencí de que si le hacía un dibujo, seguro que a Bob Esponja le encantaría. Así que, allí fuimos el 30 de septiembre, a las 18,30 de la tarde.

La cara de los tres era todo un poema. Nada más entrar en la fiesta les esperaba Bob Esponja para fotografiarse con ellos, y luego pudieron dibujar, pintarse la cara, comer Krasti-Burgers, algodón de azúcar, palomitas... y todo tipo de bebidas infantiles. Tras la comida llegó la animación infantil a cargo de varios animadores con los que todos los niños asistentes (que fueron muchíiisimos) pudieron bailar y disfrutar junto con la compañía de su amigo Bob Esponja. La tarta fue entregada por un grupo musical argetino cuyas andanzas, en una serie titulada "Casi Ángeles", va a empezar a emitir el canal y que también le cantaron el cumpleaños feliz. A la salida de la fiesta, además, dieron a los niños una bolsita con regalos del personaje. El comentario de mi sobrina fue: "Qué suerte! Vamos a un cumpleaños y encima nos hacen regalos a nosotros!!!".

A lo que quiero llegar (ya que éste no es un blog personal sino profesional) es a lo que un evento bien montado puede conseguir. Afinidad con la marca, buenos recuerdos y, sobre todo, crear sentimientos con el receptor. Con los niños, por supuesto, porque fue una de las tardes más felices de su vida, y de la que pudieron 'alardear' delante de sus amigos del cole. Y a los padres (periodistas que, al fin y al cabo, hablamos de ellos continuamente en nuestros medios) porque no hay nada que nos haga tan felices como ver contentos a nuestros hijos.

Sin duda, Bob Esponja (y Nickelodeon, y el Grupo MTV) se han ganado un lugar muy importante en nuestros corazones.