El primer post que escribí en este blog ya fue sobre una  acción de guerrilla realizada por Greenpeace, y es que parece que a esta ONG este tipo de acciones le traen buenos resultados. De hecho, las ha utilizado en Roma, París y China para diferentes objetivos.

En Roma, invadió la Plaza de Venecia con automóviles de cartón para protestar contra las emisiones de CO2 y contra la publicidad ilegal de automóviles. Bajo el claim “Vendedores de humo” denunciaba que el 91% de las publicidades de coches analizadas por la ONG son ilegales porque no informan sobre las emisiones de CO2 que producen o las ponen en letra minúscula.

Mientras, en China han querido denunciar, de la mano de la agencia Grey Beijing, que cada 17 minutos un niño muere por consumir agua no potable. Para ello, pusieron en el suelo unas pegatinas que semejaban ser un charco de agua. Al mirar, en lugar de reflejarse la imagen de la persona que miraba, se veía la de un niño tal y como se vería su reflejo al beber agua contaminada, incitando a visitar la web de la ONG.

Por último, en París, activistas de la ONG han lanzado icebergs al Sena para denunciar el cambio climático. La acción, desarrollada el pasado 7 julio, consistió en colocar un corcho en forma de iceberg en el Sena que navegó hasta la torre Eiffel. Encima, diversos miembros de la ONG que portaban pancartas denunciando el cambio climático.

Por último, Greenpeace China –también para denunciar el calentamiento global– ha utlizado estatuas de hielo que colocó junto al Templo de la Tierra de Beijng. Podéis ver la acción desarrollada aquí.